lunes, 20 de mayo de 2013

CONSEJOS PARA EVITAR ESTANCARSE EN EL ESTUDIO DE LA OPOSICIÓN


1. No hacer un sobreesfuerzo a la hora de estudiar.Para optimizar la preparación debemos tener un plan de estudio

2. Equilibrio en cada prueba. Normalmente una oposición consta de varias pruebas y debemos prepararnos para todas. No sirve de nada obtener la máxima puntuación en una prueba si en otra no llegamos al mínimo. 

3. Debemos estudiar más lo que peor se nos da, y menos lo que mejor se nos da. 

4. Es igual de importante estudiar correctamente como descansar correctamente. Tenemos que saber descansar para que nuestro cuerpo asimile el estudio, para más adelante incrementar la intensidad del mismo y seguir progresando y mejorando. 

5. Tenemos que comer bien y variado y de forma saludable, así como hidratarnos adecuadamente. Es clave para recuperarse del esfuerzo diario. 

6. Cambios de rutinas. Un estudio variado, practicando diferentes ejercicios periódicamente hace no caer en la rutina, que nos llevará a la falta de motivación y estancamiento. 

7. Conocernos. Tenemos que marcar unos objetivos, pero estos deben ser reales. No debemos marcarnos metas imposibles, no queremos desmotivarnos al ver que las marcas deseada están muy lejos. 

8. Planificación a medio/largo plazo. No debemos pretender progresar en un corto periodo de tiempo debido a las prisas.

9. Tener contacto con otros opositores. Hace el estudio más ameno y llevadero. 

10. Ser constantes. Estudiar bien, los días planificados, llevar una buena alimentación y tener un buen descanso… 
Y para terminar una reflexión, la fábula de la liebre y la tortuga:

No llega más pronto quien más corre: lo que importa es partir a buena hora. Un ejemplo de  esto son la liebre y la tortuga. 

Apostemos –dijo la tortuga – a que no llegarás tan pronto como yo a aquel árbol.

 ¿Qué no llegaré tan pronto como tú? ¿Estás loca? –contestó la liebre.  

Loca o no, mantengo la apuesta - dijo la tortuga.

El día marcado para la apuesta, la tortuga y la liebre se colocaron en la línea de salida de la  carrera. 

Cuando sonó el silbato, comenzó la competición. La liebre sólo tenía que dar cuatro saltos para llegar al árbol de la meta. Como tenía tiempo  de sobra para comer, dormir y olfatear el viento, la liebre dejó a la tortuga que saliera primera.

La  tortuga, a pesar de su lentitud, se esforzó al máximo todo el tiempo. Como la liebre no se tomaba en serio la carrera y menospreciaba a su contrincante, decidió  no comenzar hasta el último momento.

Mientras la tortuga seguía avanzando, la liebre comía hierba y se desentendía de la apuesta.

Cuando la liebre se dio cuenta de que la tortuga estaba llegando a la meta, empezó a correr  con todas sus fuerzas. Pero sus esfuerzos resultaron inútiles, porque la tortuga llegó primera a la  meta.

¿Qué te parece? –dijo la tortuga- ¿Tenía razón o no? ¿De qué te sirve tu agilidad? Si pierdes  contra mí en una carrera, ¿qué pasaría si fueses tú la que llevaras tu casa a cuestas?






1 comentario:

  1. ¡De las Fabulas de Esopo! Qué recuerdos me ha traído tu post! Si tuviera que ponerme a estudiar me daría algo, jajaja. Besoooos

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